Rutas y caminos con historia
San Vicente de la Barquera se descubre caminando. A lo largo de los siglos, la villa ha sido punto de paso, encuentro y conexión entre el mar y el interior, tejiendo una red de senderos que hoy permiten recorrer su historia, patrimonio y paisaje con calma.
Rutas urbanas
Entre las rutas urbanas, destacamos la Ruta de los Callejones, que invita a pasear por la Puebla Vieja, recorriendo el conjunto monumental por el entramado de callejuelas medievales y visitando la Iglesia de Santa María de los Ángeles, la Torre del Preboste, el Palacio Corro, el Castillo del Rey y los restos de la Muralla. También es reseñable el Paseo al Campo de Santa María, desde donde contemplar la villa a tus pies.
Rutas naturales
Si te gusta la naturaleza, con la Ruta de los Acantilados que resigue la Costa de Oyambre atravesarás la landa atlántica del Parque Natural, disfrutando de unas vistas espectaculares del mar Cantábrico y del avistamiento de aves, como el halcón peregrino. Adéntrate también en la Ruta del Pájaro Amarillo, un recorrido costero por donde aterrizó en 1929 el primer vuelo transatlántico desde Estados Unidos a Europa. Muy pronto estará disponible también la Ruta del Interior, una novedosa propuesta para descubrir San Vicente desde una perspectiva diferente.
Camino Lebaniego
La villa es también Kilómetro 0 del Camino Lebaniego, una ruta histórica de peregrinación que une la costa cantábrica con el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se custodia el “Lignum Crucis”, el fragmento de la Cruz de Cristo más grande del mundo. Desde lo alto de San Vicente de la Barquera parte este camino al interior de Cantabria, otorgando a la villa un destacado papel espiritual y cultural.
Camino de Santiago
En San Vicente de la Barquera, el Camino Lebaniego confluye con el Camino del Norte de Santiago, que atraviesa la localidad en la etapa que une Santander y Comillas. Su paso por la villa convierte este tramo en una experiencia especialmente apreciada por los peregrinos. Es en Muñorrodero donde se bifurcan los caminos, con la ruta lebaniega siguiendo la Senda Fluvial del Nansa, y la ruta jacobea dirección a Asturias.